Oklahoma City Thunder volvió a probar que ahora mismo es la gran trituradora de estos Playoffs NBA. El equipo de Shai Gilgeous-Alexander derrotó por 125-107 a Los Angeles Lakers y puso un contundente 2-0 en la semifinal de la Conferencia Oeste. No una noche histórica de LeBron James sirvió para mudar el destino del partido. El veterano alero se convirtió en el primer jugador de la narración de la NBA en lograr los 300 partidos de Playoffs, un número completamente desmesurado que asegura todavía más su dimensión histórica.
Pero bajo la brutal atmósfera del Paycom Center no hubo espacio para sentimentalismos. Oklahoma volvió a imponer su ritmo, su físico y su profundidad de plantilla para someter a unos Lakers bastante dependientes de un LeBron que no puede cargar solo con todo el peso competitivo.
La ausencia de Luka Doncic todavía es asoladora para la licencia angelina. Sin el esloveno, lesionado por una distensión en el isquiotibial izquierdo, el ataque de los Lakers pierde creatividad , amenaza y equilibrio en frente de un contrincante que castiga cualquier debilidad.
Shai Gilgeous-Alexander volvió a dirigir la maquinaria de Oklahoma con 22 puntos en solamente 28 minutos, aunque el gran mérito de los Thunder estuvo otra vez en su increíble juego coral. Seis jugadores terminaron en dobles dígitos y la sensación colectiva volvió a ser temible.
Chet Holmgren firmó otro partido enorme con 22 puntos, nueve rebotes y una presencia defensiva dominante, mientras Ajay Mitchell y Jaren McCain castigaban regularmente a una defensa angelina incapaz de contener el vendaval ofensivo local.
El partido también dejó instantes de máxima tensión. La flagrante de Shai sobre Austin Reaves encendió finalmente los ánimos y el escolta angelino respondió posteriormente con una acción que aun terminó afectando físicamente a LeBron James.
La frustración de los Lakers fue creciendo con el paso de los minutos. Las pérdidas de balón, las faltas personales y la sensación de permisividad arbitral con el ‘flopping’ de Oklahoma acabaron desesperando absolutamente a los jugadores de púrpura y oro.
Al final del acercamiento , múltiples jugadores angelinos se acercaron a los árbitros en mitad de la pista para pedir explicaciones mientras el Paycom Center celebraba otra exhibición de un aparato que sigue invicto en estos Playoffs con un espectacular cómputo de 6-0.
En este momento la serie viajará a Los Ángeles, donde los Lakers afrontarán prácticamente una final anticipada. Porque sin Doncic, con LeBron fatigado y con Oklahoma jugando a este nivel, la sensación comienza a ser inquietante para la franquicia más mediática de la NBA.

