El FC Barcelona está más cerca del título de Liga, tanto que podría tenerla matemáticamente ganada este domingo. Con su victoria de este sábado sobre Osasuna por 1-2 en El Sadar, los culés se quedan a expensas de lo que realice mañana el Real Madrid, que en caso de no ganar daría por finiquitada la temporada a cuatro jornadas del final. El alemán Hansi Flick reservó algunos efectivos como el capitán Raphinha, recién salido de una lesión, y con lo que tenía sacó adelante un duro partido, con goles del polaco Robert Lewandowski en el minuto 80, Ferran Torres en el 86 y un final agónico tras el gol de Raúl García en el 88.
Con este triunfo le meten la presión al Madrid, que va a deber ganar este domingo en su visita al Espanyol si desea retrasar el alirón esta jornada. Y después deberá ganar el tradicional en el Camp Nou si desea retrasarlo otra jornada más. Pero se antoja irrealizable evitarlo.
Próximo estuvo Osasuna de ponerse por enfrente en la primera parte. No se puede realizar mucho más con menos: 29% de posesión. Y eso que el primer aviso fue de Lewandowski a los diez minutos.
El plan de los de Alessio Lisci era simple y consistía en abrir en largo tras restauración en campo propio. El meta Sergio Herrera estuvo preciso en algunos balones largos, asimismo los pivotes. Pero el peligro de Osasuna lleva por nombre Ante Budimir.
A sus 34 años el croata es un escándalo bajando la pelota y sacándose oportunidades de riesgo en una baldosa. En el minuto 36 mandó el balón al palo tras darse una carrera de 30 metros driblando a Joao Cancelo y Gerard Martín.
Y 2 minutos después obligó a estirarse a Joan García con un zurdazo desde la frontal después de una pérdida de balón de Dani Olmo. Y sucede que los de Hansi Flick tenían el balón y se lo pasaban más, pero se estrellaban contra un muro en El Sadar.
El Barça tomó buena nota para afrontar el segundo tiempo. Los azulgrana salieron con un punto más de intensidad en la presión y eso lo acusó Osasuna, si bien con el paso de los minutos tuvo alguna llegada y un buen disparo de Rubén García, que paró Joan.
Pero se vio menos al veterano Budimir, que acabó cediendo su sitio a su relevo natural, Raúl García de Haro. También cedió su sitio Dani Olmo, que tuvo la mejor del Barça en la reanudación, a Ferran Torres. Salieron también Frenkie de Jong y Rashford para dar refresco.
El que no descansó fue Lewandowski, que cabeceó a la red un gran centro de Marcus Rashford en el minuto 80. Un mazazo para los de Lisci, que a esas alturas de partido ya afectaban el cansancio. Empezaron a escucharse cánticos de "vencedores, campeones" en la grada visitante.
Esa euforia se contagió al césped en el momento de festejar el gol de Ferran Torres entre los players (minuto 86) y arreciaron los cantos entre los culés alejados a El Sadar, lo que provocó el enfado de los apasionados locales.
Pero el desenlace pintaba a locura y cuando todavía estaban festejando los culés, Bretones metió un centro con rosca especial desde la izquierda, que Raúl García cabeceó de forma académica (minuto 88).
Todavía quedarían diez minutos de juego, porque el árbitro anunció ocho de añadido. Se trataba de recobrar la atención médica a Pedri o Sergio Herrera, entre otras circunstancias.
Pero ahí estaban los nervios, por el hecho de que Osasuna salió con todo arriba, incluso con Catena y Boyomo de improvisados delanteros. Incluso con Sergio Herrera en la última jugada de partido.
Son 14 puntos de diferencia con 15 para el La capital de españa aún por disputar. La liga, si no lo tenía ahora, pinta a blaugrana.

