El Villarreal no falló y con una exhibición de juego y de eficacia pasó sobre el Levante con manita incluida (5-1) para sellar así matemáticamente su clasificación para la próxima Champions League por segunda temporada consecutiva. Un hecho inédito en su historia que le confirma como uno de los enormes de LaLiga. El resultado además de esto , deja muy tocado al conjunto \'granota\', que afrontaba el desafío en un óptimo instante y con la esperanza de poder salir de los puestos de descenso pero que tendrá que proseguir bogando en las últimas 4 jornadas para conseguir una salvación poco a poco más cara, de momento a tres puntos.
El comienzo del partido fue un asedio del Villarreal. Dominio casi abosluto de los groguets, que cada vez que se aproximaban al área rival , lo hacían con peligro. En el primer cuarto de hora, Gerard Moreno con una rosca que salió rozando el palo, Comesaña con un disparo desde la frontal a la cruceta y Mikautadze tras un córner ensayado con un remate que salió alto por poco, ya estuvieron muy cerca del gol. El Levante, superado, solo podía achicar agua e procurar soportar el balón en el momento en que le dejaba el Villarreal, que apenas bajó el ritmo con el paso de los minutos.
Superado el ecuador del primer tiempo, mucho más inconvenientes para el Levante con la lesión en el tobillo de Carlos Álvarez, sustituido por Iker Losada y que no pudo reprimir las lágrimas. No pintaban bien las cosas para los granota y se confirmó con el grave error de Matías Moreno, que intentando encontrar una cesión a Ryan, le regaló el balón a Mikautadze. El georgiano no lo desaprovechó y con calidad superó al misión australiano para adelantar de esta forma al Villarreal (38\'). Una posterior acción de Carlos Espí, que resolvió de forma fácil Arnau Tenas, fue solo una anécdota en la floja sección primera del Levante, que agradeció el descanso.
Con la novedad de Tunde, que no duró mucho puesto que 20 minutos después también se lesionaba, el Levante reaccionó nada más iniciar la segunda parte. Tras un gran centro de Pablo Martínez desde la derecha, Carlos Espí se hizo gigante en el área pequeña frente Pau Navarro y con un fuerte remate de cabeza firmó el empate (50\') para sumar su noveno gol en este 2026. Pero le duró poco la alegría a los granota. Tras un posible penalti solicitado por Mikautadze en el que ni Hernández Hernández ni el VAR vieron nada punible de Arriaga, Moleiro sacó su calidad para volver a poner por enfrente al Villarreal. El canario se procuró el espacio en la frontal y con un enorme golpeo al palo largo hizo inútil la estirada de Ryan (62\'). Décimo gol del canario en liga.

